El vino en Mallorca

DO Binissalem, vi Mallorca wine wein

Mallorca vitivinícola.
Denominación de Origen Binissalem (DO), para muchos los mejores vinos de la isla.

La isla de Mallorca ofrece entre todos sus valores paradisíacos, una maravillosa oferta gastronómica y vitivinícola. Una gran variedad de uvas marcadas por las características del suelo y el clima, liderada en carácter, historia y calidad por los vinos de la DO Binissalem.

El cultivo de viña y elaboración de vino en Mallorca fue introducido por los romanos en el s. I después de Cristo. Desde la introducción del cultivo de la viña, en el año 121 a.C, siempre se ha cultivado la vid y se ha elaborado vino en la comarca de la DO Binissalem. En el siglo I a. de C., Plinio habla de los vinos baleáricos, comparándolos con los mejores de Italia. Incluso durante el período de dominación musulmana, a pesar de las prohibiciones coránicas, se cultivó la vid y se elaboró vino, tal como lo confirma el Liber maiolichinus, en el cual se narra la invasión de la Mallorca musulmana por las tropas pisanas “que saciaron la sed con el vino de los sarracenos”. El árabe Beni Abet, ofreció a Jaime I, cuando conquistó la isla en 1230, “uvas de excelente calidad”.
El cultivo de la vid en la comarca ha pasado por momentos de esplendor y otros de declive relacionados con la etapa prefiloxérica, postfiloxérica, la Guerra Civil española y el boom turístico de los años sesenta, con un nuevo resurgimiento a final de la década de los ochenta. Desde entonces, se ha producido un crecimiento continuo del sector.
Actualmente, el sector vitivinícola representa una de las actividades económicas más exitosas, siendo un sector con un importante peso dentro del sector agroalimentario. En los últimos años, la superficie de viña y el número de bodegas ha aumentado, de forma importante, en la Isla. Son muchos los jóvenes que, una vez formados en agronomía, viticultura y enología han iniciado proyectos vitivinícolas, aunque también son muchos los inversores extranjeros, muchas veces no profesionales, que han visto en la elaboración de vino un valor añadido a su status social.

Las variedades de uva cultivadas en Mallorca autorizadas para vinificar son las loales: Manto Negro, Callet, Fogoneu, Gorgollassa, Escursac, Monastrell, Moll, Prensal Blanc Giró Ros, Malvasía Aromática, Malvasía de Banyalbufar, Moscatel de Alejandría, Moscatel de Grano Menudo
Y la foráneas: Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Garnacha Blanca, Garnacha Tinta, Macabeo, Viura, Merlot, Parellada, Pinot Noir, Riesling, Sauvignon Blanc, Syrah, Tempranillo, Viognier.

En Mallorca coexisten varios niveles de protección vitivinícola como Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) y Denominaciones de Origen Protegidas (DO): IGP Illes Balears, IGP Vi de la Terra Mallorca, IGP Serra de Tramuntana-Costa Nord, DO Pla i Llevant y DO Binissalem.

En el año 1990 se reconoció la DO Binissalem, la primera DO en Mallorca y la segunda en Baleares, después de la DOP Queso Mahón-Menorca. La DO Binissalem fue creada por la necesidad de proteger los vinos elaborados en la comarca, de aquellos que entraban de la Península. Desde entonces, la DO Binissalem ha apostado por las variedades de uva locales (Manto negro, Callet, Gargollassa, Moll, Giró ros…), que han permitido elaborar vinos singulares, consiguiendo elevados estándares de calidad.
Con una ubicación privilegiada, cerca de la Serra de Tramuntana y protegidos por esta, crecen las 600 hectáreas de viñedo inscritas en la DO Binissalem, pertenecientes a los municipios de: Santa Maria del Camí, Consell, Binissalem, Santa Eugenia y Sencelles, preciosos pueblos del interior de Mallorca con una arquitectura, toponimia y tradición vitivinícola propia.

Las condiciones climáticas y del suelo, junto con las variedades de uva locales, dan lugar a una uva de excelente calidad, que permite elaborar vinos afrutados, de carácter mediterráneo, con la expresión de los matices y aromas varietales, de las uvas autóctonas y del terroir, que los hacen singulares y únicos.

Las variedades de uva autorizadas en la DO Binissalem son las variedades tintas: Manto Negro, Callet, Gargollassa, Monastrell, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah; y las Variedades blancas: Moll o Prensal Blanc, Moscatel, Giró Ros, Parellada, Macabeo y Chardonnay.
Los vinos tintos siempre incluyen la variedad Manto Negro, con un mínimo del 30%, y los vinos blancos, la variedad Moll o Moscatel con un mínimo del 50 %.

La DO Binissalem, cuenta con Bodegas de más de 80 años de historia. Un total de 11 bodegas que amparan vinos en la DO Binissalem con las etiquetas entre la que se encuentran (Anaros de Son Roig, Blanc de Blancs, Veritas Roig, Vinyes Velles o Pedra de Binissalem de Bodegas José L. Ferrer; Carmesí, Buc o AmicAmat de Jaume de Puntiró; Albaflor o Raff110 de Vins Nadal; Montnegre o Gran Padrina de Vinyes i Vins Ca Sa Padrina; Llacó o Serral de Can Ramis; Lluor o Torrent Fals de Vinya Taujana; 88 o Goig de Ramanyà; Encobeït, Llampant o Brodat de Sebastià Pastor; Supernova o Can Verdura de Can Verdura Viticultors y Memòries de Biniagual, Verán o Gran Verán de Bodega Biniagual).

Vinos blancos, rosados y tintos tranquilos, secos o dulces y, espumosos blancos y rosados, muy apreciados en la isla y disponibles en las mejores tiendas de alimentación y en los mejores restaurantes.

Los responsables de estas bodegas, propietarios, enólogos, viticultores como: Sebastià Pastor, Toni Ramis, Esperanza Nadal, Charlotte Miller, Juan y Sebastià Crespí, Tomeu Llabrés, José Luis Roses y Pepe Roses, Germán Albertí, Pere Calafat, Guillem y Andreu Suñer, Pere Llabrés, elaboran vinos de calidad en instalaciones y tecnología modernas, sin olvidar el legado de sus antepasados.

En un lugar como Mallorca y en una comarca vitivinícola como la DO Binissalem, hablar de enoturismo es hablar de patrimonio, de cultura, de tradiciones, de vino, de gastronomía y de paisaje.

La Ruta del vino le guiará por caminos, bodegas, viñas, pueblos y aldeas, un paisaje único, diferente en cada estación del año, que le permitirá descubrir una Mallorca desconocida. Una propuesta turística para cualquier época del año.
Diseñe su propia ruta, visitando una o más bodegas, los pueblos, los centros culturales, los mercados…y, disfrutando de la oferta de la gastronomía local.

Puede disfrutar de visitas a viñas y bodegas con degustación de vinos, así como otras actividades que ofrecen las bodegas. Para ello, es necesaria una reserva previa. Durante la visita tendrá la oportunidad de catar y adquirir una gran variedad de vinos.

La importancia vitivinícola de los pueblos que conforman la Denominación de Origen Binissalem es tangible, antigua y muy arraigada. El vino ha esculpido nuestro paisaje, nuestra arquitectura y nuestra cultura. La huella que dejaron los romanos, los árabes y los catalanes, la encontrará en la toponimia, en los caminos y en la arquitectura. Monumentos e iglesias, museos y casas de cultura, restos talaióticos, casas de piedra, bodegas antiguas…

Nuestra rica y variada gastronomía está basada en la dieta mediterránea, en los productos locales y de temporada presentes en la cocina tradicional y, también, en la cocina moderna de vanguardia, que encontrará en la comarca y en sus alrededores.

Uno de los placeres que nos regala la naturaleza es pasear por los caminos disfrutando del paisaje que ofrecen los viñedos de la comarca de la Denominación de Origen Binissalem, donde la cultura vitivinícola se introdujo a través de la civilización romana y dejó su huella en cada uno de los pueblos de la isla, así como en muchos caminos trazados en aquella época.

Le invitamos a adentrarse en un laberinto de caminos trazados en el mapa, que le conducirán por un sorprendente paraje de almendros, algarrobos, olivos, higueras y viñas, con vistas panorámicas a la Serra de Tramuntana.

El cultivo de la vid ofrece todo un mundo de sensaciones que se pueden descubrir en cada una de las estaciones del año.
INVIERNO
La cepa dormida necesita el cuidado del hombre, que la mima y la prepara para que dé sus frutos; es tiempo de podar.
PRIMAVERA
Llega la explosión de los sentidos, de las emociones y de los aromas cuando las viñas empiezan a dar vida al paisaje y comienza la floración; esos pequeños atisbos de vida del viñedo. Más adelante, tendrá lugar la poda en verde para eliminar las hojas más superfluas.
VERANO
Las puestas de sol convierten los campos en mares verdes. El final del verano llegará con la recolección de la uva y el olor en los pueblos a uva vendimiada.
OTOÑO
Las viñas se visten de mil colores, verde, amarillo, rojo, gris. Es el tiempo del merecido descanso después de haber dado el preciado fruto.