La DO Binissalem cierra la campaña 2026 con una calidad excepcional, una vendimia adelantada y un 67 % de variedades locales.
En la comarca de la DO Binissalem, la vendimia se inició de forma tímida durante la primera semana de agosto, con la recolección de algunas parcelas de Moscatel, Giró ros y Chardonnay. El grueso de la vendimia finalizó el 25 de septiembre, mientras que el cierre definitivo de la campaña tuvo lugar el 9 de octubre, con la entrada de alguna partida destinada a vinos especiales.
La campaña se ha caracterizado por una vendimia rápida e intensa, en la que viticultores y bodegueros han trabajado durante seis semanas para obtener el mejor fruto de sus viñedos.

Las condiciones climáticas y las estrategias de vendimia
En la comunicación de inicio de vendimia ya destacábamos las condiciones climáticas en las que se desarrollaba esta campaña.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), junio fue un mes muy cálido, con una temperatura media de 24,5 °C y una anomalía de +2,3 °C, y registros de hasta 39 °C en Mallorca. Julio registró temperaturas récord y fue el mes de julio más cálido y seco desde 1961, con una temperatura media de 28,1 °C y una anomalía de +3 °C. Durante ese mes se sucedieron hasta tres olas de calor, que continuaron también en agosto.
Agosto fue un mes extremadamente cálido, con una temperatura media de 28,6 °C, es decir, 3,3 °C por encima de lo normal. Entre el 6 y el 18 de agosto se registró una ola de calor de 13 días, con temperaturas de hasta 40 °C en algunos puntos de la isla. También cabe destacar el aumento del número de noches tropicales y tórridas, factores que influyen en la planificación y el ritmo de la vendimia.
A pesar de estas condiciones de temperatura extremas, la sanidad y la calidad del fruto han sido extraordinarias, por lo que las perspectivas para los vinos de esta campaña son excelentes.
Si hace unos años la vendimia era más lenta y se desarrollaba de forma secuencial por variedades, con pausas entre las distintas fases de recolección, actualmente se caracteriza por un ritmo continuo, sin apenas descansos, en el que la entrada de las diferentes variedades se sucede y se solapa.
La planificación de la vendimia se orienta también hacia la elaboración de vinos de grado alcohólico moderado, en respuesta a una demanda creciente del mercado y de los consumidores. En este contexto, el adelanto de las fechas de recolección puede contribuir a limitar la acumulación de azúcares en la uva y, por tanto, el grado alcohólico potencial de los vinos.
Asimismo, una vendimia más temprana puede ayudar a preservar una mayor acidez, favoreciendo la frescura, el equilibrio y la expresión aromática de los vinos. La elección del momento óptimo de recolección debe tener en cuenta, no obstante, la madurez global de la uva, para mantener el equilibrio entre el grado alcohólico, la acidez y la madurez aromática y fenólica, sin comprometer la calidad sensorial.

Los datos de producción
La producción destinada a elaborar vinos amparados por la Denominación de Origen Binissalem ha alcanzado un total de 799.000 kg de uva, de los cuales 598.000 kg corresponden a variedades tintas y 201.000 kg a variedades blancas.
Cabe destacar que el 67 % de la uva vendimiada corresponde a variedades locales: Manto negro, Callet, Gargollassa, Escursac, Esperó de Gall, Moll, Moscatell y Giró ros.
La producción por variedades ha sido la esperada, sin reducciones destacables atribuibles a las condiciones climáticas.
La variedad Manto negro, principal variedad tinta de la DO Binissalem, ha representado el 57 % del total de la uva tinta vendimiada. Si se suman el resto de las variedades tintas locales, estas han alcanzado conjuntamente el 63 % de la producción total de uva tinta, lo que pone de manifiesto el peso de las variedades autóctonas en la viticultura de la DO Binissalem.
En cuanto a las variedades blancas, Moll ha representado el 58 % de la producción, Giró ros el 15 % y Moscatel el 5 %, sumando conjuntamente el 78 % del total de uva blanca vendimiada.
Trabajando por la diferenciación y la singularidad de los vinos DO Binissalem
Desde la campaña anterior, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Binissalem (CRDO Binissalem), con el asesoramiento científico y técnico del Instituto de Investigaciones Agroambientales y de Economía del Agua de la Universitat de les Illes Balears (INAGEA), ha introducido cambios en el pliego de condiciones con el objetivo de reforzar la diferenciación y singularidad de los vinos de la DO.
Entre las modificaciones realizadas destaca la autorización de nuevas variedades locales, como Escursac, Esperó de Gall, Fogoneu y Giró negre; la reducción del valor mínimo de acidez de los vinos; el ajuste de las descripciones sensoriales; la regulación del uso del nombre del municipio en el etiquetado, y la creación de una mención especial, «Vinyet», destinada a vinos elaborados principalmente con variedades locales y sometidos a requisitos de calidad más exigentes.
El CRDO Binissalem seguirá trabajando en los cambios necesarios, manteniendo esta filosofía de diferenciación y calidad, para poner en valor el patrimonio vitivinícola de la comarca y sus variedades locales, con el objetivo de que la DO pueda elaborar y amparar vinos elaborados con cualquiera de ellas.
Las acciones de promoción y comunicación del CRDO Binissalem cuentan con la cofinanciación de la Unión Europea.












































