DO BINISSALEM: 30 AÑOS, 31 VENDIMIAS Iniciada la campaña de vendimia 2020

En el año 1990, tenía lugar la primera vendimia de la DO Binissalem con 3 bodegas, 79 viticultores y 300 hectáreas de viñedo. En el 2020, cuando se cumplen 30 años y 31 vendimias, la DO Binissalem crece en número de bodegas inscritas, actualmente 14, con un total de 600 hectáreas de viñedo inscritas y 110 viticultores.

Para esta campaña se incorporan dos bodegas nuevas, el Microceller Soca- Rel en el término municipal de Consell y la Bodega Santa Catarina Vinos de Mallorca, en Sencelles, con la intención de etiquetar sus vinos con la marca “DO Binissalem. Estas dos bodegas se suman a las 11 bodegas que, actualmente, hacen uso de la marca.

Muchos son los acontecimientos que se han anulado por la Covid-19, Wine Days, Fiesta de la Vendimia de Binissalem … entre otros, pero la vendimia no se suspende!

En una campaña atípica, marcada por las circunstancias, donde algunos viticultores se han acogido a las ayudas a la vendimia en verde y algunas bodegas al almacenamiento de vino, la vendimia se inició el pasado jueves 6 de agosto, en la Bodega Biniagual con la variedad Moscatel, seguida de las bodegas Can Verdura Viticultors y Vins Nadal que han empezado con la variedad Chardonnay. Estas son las variedades de uva tempranas con las que se inicia la campaña. En las próximas semanas, la vendimia continuará con el resto de variedades foráneas y con las autóctonas Manto negro, Callet, Moll, Gargollassa y Giró ros, variedades que a pesar de las dificultades con las que se afronta esta campaña, han sido trabajadas con el objetivo de obtener la máxima calidad y expresión en la uva!

La vendimia se ha adelantado una semana, respecto al 2019. Con las condiciones del invierno y de una primavera cálida, se preveía una vendimia con un mínimo de 15 días de adelanto, respecto a las fechas normales. Aun así, el mes de junio fue bastante fresco y húmedo, provocando una ralentización de la velocidad de crecimiento, haciendo que la campaña en la comarca, finalmente, sólo se adelantara una semana.
Las lluvias de mayo y junio provocaron, en algunas zonas, la aparición de focos de “Mildiu”, un hongo que afecta principalmente a las hojas, pero que en época de floración y cuajado de la flor, puede afectar de manera importante a la uva. Aun así, este hecho ha sido controlado por los viticultores que, atentos siempre a las condiciones meteorológicas, han aplicado los tratamientos preventivos necesarios.
Y como ya es habitual, esta campaña no se ha librado de días de calor extremo, una primera ola a finales de junio y una segunda a finales de julio, lo que también ha influido en la fecha de inicio de la vendimia.

La tipología de suelos de la comarca de la DO Binissalem, con gran cantidad de elementos gruesos, permite un buen drenaje y, junto con las prácticas de cultivo y la orientación de los viñedos, son factores claves para minimizar los efectos provocados por la meteorología. Cabe destacar que las variedades locales, generalmente, tienen muy buena respuesta a las condiciones climáticas propias de la zona en las que están bien adaptadas, permitiendo obtener vinos de calidad con características diferenciales y singulares de la DO Binissalem.

Para iniciar la vendimia, los viticultores valoran el grado de maduración idóneo, es decir, tanto la concentración de azúcares como la maduración fenólica, que determinará el momento óptimo en función del vino al que se destine esta uva, parámetros condicionados por la disponibilidad de agua y la temperatura ambiental.

Este año, se prevé una menor producción de uva y por tanto un menor volumen de elaboración de vino, lo que ayudará a reducir las existencias de vino en las bodegas, más elevadas que otras campañas debido a los efectos que ha tenido la Covid-19 sobre la comercialización, que aunque se ha activado ligeramente en julio y agosto, queda muy lejos de los datos normales de venta de vino, principalmente, en el sector de la hostelería y la restauración.

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