NUESTROS VINOS SON TUS VINOS, «TASTA MALLORCA»

¿POR QUÉ NUESTROS VINOS SON TUS VINOS?

¡Porque tienen una historia, que también es tu historia!

El sector vitivinícola de Mallorca, representado por las marcas de calidad DO Pla i Llevant, IGP Vi de la Terra Mallorca y DO Binissalem,  mantiene un patrimonio natural heredado de los antepasados, un compromiso de viticultores y bodegas con la tierra y con el paisaje.

En Mallorca, la agricultura ha sido durante muchos años, un sector productivo secundario, sustituido por la atracción de trabajadores hacia el sector de servicios vinculados con el turismo.

Dentro del sector agrícola, la viticultura ha subsistido pasando por diferentes momentos de esplendor y también de retroceso. Desde la introducción de la viña en Mallorca, por los romanos, en el s. I d.C, uno de los momentos de máximo esplendor fue justo antes de que llegase la filoxera, a finales del s. XIX, momento en el que se llegaron a cultivar unas 30.000 hectáreas de viña con una gran riqueza de variedades de uva locales. Pero, la filoxera también llegó a Mallorca y con ella, la pérdida de muchas variedades. Como consecuencia de ello, una gran superficie del viñedo fue substituido por los almendros.

A principios del s. XX, se recuperó la actividad vitivinícola, centrándose, principalmente, en los municipios de Felanitx y los pueblos de alrededor, donde contaban con la Cooperativa y con la Estación enológica, y en la zona de Binissalem y pueblos de alrededor. Éste fue un siglo  convulso, la guerra civil, el boom del turismo y un nuevo abandono del campo. Así y todo, fue cuando se crearon las dos Denominaciones de Origen, en 1990 la DO Binissalem y en 1999 la DO Pla i Llevant, una clara apuesta por la calidad y el origen. Posteriormente, en 2005 se creó la IGP Vi de la Terra Mallorca, para dar una distinción de calidad a los vinos que no podían ser amparados por ninguna de las DDOO.

En los pliegos de condiciones -de DO Binissalem, DO Pla i Llevant e IGP Vi de la Terra Mallorca– se recoge el uso de las variedades autóctonas –Manto negro, Callet, Prensal blanc, Giró Ros, Gargollassa,…- juntamente con otras, una riqueza genética que se ha preservado y ampliado, recuperando variedades locales casi extinguidas, que representan el patrimonio natural heredado de los antepasados y que, gracias al trabajo de los viticultores, bodegas y grupos de investigación, se ha preservado y ha llegado a nuestros días.

Si bien el boom turístico fue negativo para la agricultura de Mallorca, no lo fue para el sector vitivinícola, ya que contribuyó a su crecimiento y recuperación. Un sector que ha sabido innovar y elaborar vinos de calidad reconocidos en todo el mundo y que, año tras año, ha ido creciendo, llegando a nuestros días con casi 100 bodegas y unas 2500 hectáreas de viña.

Así y todo, los vinos mallorquines, no lo han tenido nunca fácil en Mallorca. Si bien el turismo ha ayudado, competir con las grandes producciones y precios de la Península, ha sido y sigue siendo difícil. Durante muchos años, era raro encontrar vinos mallorquines en las cartas de los restaurantes y más raro todavía, en los hoteles. Aunque, con el tiempo, la situación ha cambiado, y son muchos los restaurantes y algunos de los hoteles que tienen vinos mallorquines en su oferta. Aún así, solo un 17% del vino que se consume en Mallorca es vino mallorquín. Cada vez se aprecian más los vinos de proximidad, singulares y elaborados con variedades locales, aunque aún queda recorrido para aumentar la cuota de mercado de estos vinos.

Los vinos de Mallorca pueden parecer caros, si se comparan con vinos de otras zonas de España, generalmente, con grandes producciones. Hay que tener en cuenta que, en Mallorca, los costes de producción son más elevados, empezando por la adquisición del terreno, costes de plantación, salarios de los viticultores, transporte de materiales (botellas, tapones, cápsulas, maquinaria….), precio del kilogramo de uva, uno de los mejor pagados a nivel nacional y, sobretodo, el coste de trabajar con producciones pequeñas.

Al frente de las bodegas mallorquinas, no hay grandes empresas, sino explotaciones agrarias familiares y con producciones pequeñas, producciones que solo pueden competir con vinos de otros lugares con los factores de: ¡la singularidad, la sostenibilidad y la calidad!

Desde hace un tiempo, y precipitado por los últimos acontecimientos sucedidos a nivel mundial, los consumidores nos estamos concienciando de la importancia de consumir productos de proximidad, de recuperar la mirada al campo, a los agricultores y a una economía diversificada que no se centre única y exclusivamente en el turismo, necesario sin duda, pero al que también tenemos que hacer más sostenible y respetuoso con nuestro patrimonio.

El sector del vino de Mallorca, se ha unido en esta campaña, consciente de que los consumidores locales están muy sensibilizados con los productos de proximidad, y también con el vino km 0.

Los vinos km 0, elaborados con uva de variedades autóctonas, que forman parte de nuestra historia, que expresan una tierra y un paisaje, que trasladan a vuestras copas la esencia de Mallorca con la calidad, diversidad y compromiso de viticultores y bodegas para mantener un paisaje, cuidando las viñas y elaborando vinos con personalidad.

DO Pla i Llevant, DO Binissalem e IGP Vi de la Terra Mallorca. No lo dudes, Nuestros vinos, son tus vinos. “Tasta Mallorca”

Recomendamos un consumo moderado y responsable

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